La Santa es un pequeño pueblo pesquero situado en la costa noroeste de Lanzarote, muy cerca de Famara y del Parque Nacional de Timanfaya. Aquí viven unas seiscientas personas. Muchas son familias del pueblo, pescadores, surfistas o personas relacionadas con el deporte y la vida al aire libre. La Santa todavía conserva el ritmo de un pueblo pequeño de Canarias.
Es habitual encontrar a los vecinos sentados con sus mesas y sillas en la acera, ver a los niños jugando solos por las calles o a familias bañándose en el puerto durante los días de calor. Es un lugar tranquilo, con una relación muy cercana con el mar y una vida cotidiana que todavía sucede bastante en la calle.
Recomiendo La Santa a quienes disfrutan alojándose en lugares con identidad y están dispuestos a adaptarse un poco a la forma de vida local. Si buscas centros comerciales, tiendas, fiesta o mucho ambiente nocturno, probablemente La Santa no sea el lugar para ti. Si prefieres la tranquilidad, caminar entre volcanes, comer pescado, hacer deporte y pasar tiempo cerca del mar, aquí seguramente te sentirás cómodo.
Un paseo para conocer La Santa
Una buena forma de conocer el pueblo es empezar caminando por la avenida marítima y continuar junto a la costa en dirección al volcán de El Picacho, también conocido como Montaña Roja.
Durante la primera parte del paseo atravesarás el pueblo y podrás ver un poco de su vida diaria. Pasarás cerca del puerto pesquero, de las casas y de los lugares donde la gente se reúne para comer o tomar algo.
Poco a poco, el pueblo queda atrás y el camino entra en una zona volcánica completamente abierta. El paisaje cambia rápido y aparecen la lava, el océano y el volcán, sin apenas construcciones alrededor.
Llegar hasta la zona de El Picacho lleva unos treinta minutos. Si te apetece, puedes subir hasta la cima para ver La Santa, el océano y buena parte de la costa noroeste de Lanzarote.
A la vuelta, me gusta parar en la avenida, tomar algo y ver cómo cae el sol. Después puedes quedarte a cenar en alguno de los restaurantes del pueblo.
Un paseo para conocer La Santa
Una buena forma de conocer el pueblo es empezar caminando por la avenida marítima y continuar junto a la costa en dirección al volcán de El Picacho, también conocido como Montaña Roja.
Durante la primera parte del paseo atravesarás el pueblo y podrás ver un poco de su vida diaria. Pasarás cerca del puerto pesquero, de las casas y de los lugares donde la gente se reúne para comer o tomar algo.
Poco a poco, el pueblo queda atrás y el camino entra en una zona volcánica completamente abierta. El paisaje cambia rápido y aparecen la lava, el océano y el volcán, sin apenas construcciones alrededor.
Llegar hasta la zona de El Picacho lleva unos treinta minutos. Si te apetece, puedes subir hasta la cima para ver La Santa, el océano y buena parte de la costa noroeste de Lanzarote.
A la vuelta, me gusta parar en la avenida, tomar algo y ver cómo cae el sol. Después puedes quedarte a cenar en alguno de los restaurantes del pueblo.
Qué hacer si no surfeas
No hace falta surfear para disfrutar de La Santa. El pueblo es una base muy buena para conocer el norte y el oeste de Lanzarote, dos de las zonas menos explotadas turísticamente de la isla. Puedes coger el coche o la bicicleta y pasar el día recorriendo pueblos, caminos y paisajes volcánicos.
Si te gusta la fotografía o trabajas en algo creativo, probablemente encuentres inspiración en casi cualquier esquina. La Santa tiene mucho carácter visual y por eso ha servido como escenario para campañas de marcas como Zara, Moncler, Salomon, Massimo Dutti y El Corte Inglés. También aparecen varios lugares de esta zona en el videoclip de Provenza de Karol G.
Para quienes disfrutan del deporte, es una zona muy buena para correr o montar en bicicleta. Hay rutas de carretera, montaña y gravel, con bastante menos tráfico y afluencia que en las zonas más turísticas. Si utilizas Strava, basta con mirar los recorridos cercanos para encontrar muchas opciones que empiezan directamente en el pueblo. También puedes caminar, hacer fotos, bañarte en el puerto o simplemente sentarte junto al mar. La Santa es un buen lugar para no hacer demasiadas cosas y disfrutar del ritmo del pueblo.
Dónde comer en La Santa
La Santa tiene bastantes opciones para ser un pueblo tan pequeño.
El Barquillo es mi restaurante favorito dentro del pueblo. Es un local de toda la vida, cerca del puerto, donde el pescado fresco sigue siendo el protagonista. En los últimos años ha mejorado mucho tanto la cocina como el servicio, pero continúa manteniendo su carácter. Es uno de los sitios que más recomiendo si quieres probar pescado y cocina canaria.
Restaurante La Santa, Bar El Quemao y Sal Marina también ofrecen pescado, marisco y platos tradicionales. Son buenas opciones para comer después de una mañana en el mar o de una caminata.
Alma Tapas, Ana Viciosa y Amêndoa tienen propuestas algo más elaboradas. Los precios son más altos y su cocina se parece más a lo que podrías encontrar en un restaurante contemporáneo de cualquier ciudad. Son una buena alternativa si buscas una cena más especial.
También están el restaurante chino y la pizzería Los Delfines. Son lugares sencillos que cumplen su función cuando quieres comer algo rápido después de surfear, montar en bicicleta o caminar. No hace falta que todos los restaurantes intenten conseguir una estrella Michelin. Durante los fines de semana recomiendo reservar, especialmente si quieres cenar en alguno de los locales más pequeños.
Caminar hasta El Picacho
La ruta más representativa de La Santa es el camino costero hasta El Picacho o Montaña Roja.
El recorrido completo de ida y vuelta tiene unos cinco kilómetros y se puede hacer en aproximadamente una hora, aunque merece la pena ir sin prisa y detenerse a hacer fotos o disfrutar de las vistas.
Es una ruta sencilla, pero hay tramos de terreno irregular. Recomiendo llevar calzado cómodo, agua y algo para protegerse del viento.
Mi momento favorito para hacerla es al final de la tarde. El paisaje muestra una parte muy abierta y poco intervenida de Lanzarote, con el volcán cortado por el mar y el sol poniéndose justo delante.
En nuestra entrada sobre rutas por el noroeste de Lanzarote encontrarás otras caminatas para completar esta zona.
Qué visitar en los alrededores
La ubicación de La Santa permite llegar fácilmente a algunos de los paisajes más conocidos de Lanzarote.
Famara está a unos diez minutos en coche, atravesando el desierto de Soo. Puedes ir a caminar por la playa, ver el Risco de Famara o pasar la tarde observando a los surfistas.
En dirección contraria encontrarás Tinajo y gran parte de la zona volcánica de la isla. El Parque Nacional de Timanfaya, el Volcán del Cuervo y otros senderos entre volcanes quedan a poca distancia en coche.
Lanzarote es una isla pequeña. Incluso los trayectos más largos suelen durar alrededor de una hora, así que La Santa funciona bien como punto de partida para explorarla.
Caminando desde el alojamiento puedes conocer el pueblo, el puerto, la avenida y El Picacho. Para visitar Famara, Timanfaya y el resto de la isla necesitarás coche.
Algunos consejos prácticos
Para conocer Lanzarote con libertad, recomiendo alquilar coche. Los pueblos suelen estar separados por trayectos de diez o quince minutos y el transporte público no llega cómodamente a todos los lugares. Moverse en bicicleta también es posible, pero el viento puede hacer que algunos recorridos sean bastante más duros de lo esperado.
Para la compra grande suelo recomendar Chacón, en Arrecife. Los supermercados de los pueblos del norte son más pequeños y normalmente algo más caros. Puedes hacer una compra al llegar y completar el resto de la semana en comercios y productores locales.
Si hace calor y quieres bañarte, puedes hacerlo en el puerto pesquero de La Santa. Es donde solemos bañarnos quienes vivimos aquí. El agua suele estar limpia y cristalina, y el ambiente es muy local.
También puedes ir a Caleta de Caballo, que está a unos cinco minutos en coche, o a Famara, a unos diez minutos. Ten en cuenta que esta parte de la isla no es un destino de playas tranquilas y protegidas. El mar puede tener fuerza y siempre conviene observar las condiciones antes de entrar.
Por la noche, el ambiente es bastante tranquilo. Hay restaurantes y algunos lugares para tomar algo, pero no encontrarás discotecas, grandes terrazas ni zonas de fiesta.
Un día normal en La Santa
Cuando estoy en La Santa, mi día empieza con un paseo de unos treinta minutos con nuestro perro. Normalmente salgo de casa y voy primero a mirar el mar para saber cómo están las olas. Después vuelvo, preparo un café y hago algo de deporte.
Si no hay olas, salgo a correr. Mis recorridos favoritos son el camino hasta el volcán o la vuelta al Club La Santa. Si las condiciones son buenas, voy a surfear.
Suelo regresar a casa sobre las diez o las once, desayuno y trabajo durante unas horas. Antes de comer, si hace buen día, bajo al puerto para darme un baño.
Después como en casa y continúo trabajando un poco más. Sobre las cinco de la tarde intento hacer otra hora de deporte. Puede ser surf, ciclismo o entrenamiento funcional.
Termino el día con un paseo largo con el perro. Muchas veces hacemos el recorrido desde casa hasta el volcán de La Santa y volvemos mientras cae el sol.
No es un día especialmente complicado, pero resume bastante bien lo que me gusta de vivir aquí. El mar, el deporte, el trabajo y la naturaleza están siempre cerca.
¿Es La Santa para ti?
La Santa merece la pena aunque no surfees. Lo importante es que disfrutes de los lugares tranquilos, la naturaleza y la vida de un pueblo pequeño.
Es un lugar para caminar, hacer deporte, comer bien, sacar fotos y conocer una parte de Lanzarote que todavía mantiene mucha identidad local.
Si vienes buscando movimiento, compras, copas y ocio nocturno, encontrarás opciones más adecuadas en otras zonas de la isla.
Pero si valoras los lugares sencillos, fotogénicos y poco turísticos, y quieres convivir durante unos días con un paisaje volcánico bastante crudo, La Santa puede ser un lugar muy especial.